miércoles, 14 de junio de 2017

Fluir Reiki (corriente, mawashi)



Cuando tomé el Gokuikaiden (Nivel IV, o maestría) en España, el maestro Doi dijo: “sólo con estar dentro del gran fluir de energía que se llama Usui Reiki o Gendai Reiki, de modo natural vamos haciéndonos uno con esta corriente. Por supuesto, aunque estén dentro del mismo fluir hay gente que se aleja de modo consciente. Si no es así, mientras permaneces dentro del mismo fluir, dentro de la gran corriente, de modo natural nos haremos parte de ese fluir”.

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No sé qué se exactamente qué se entiende por fluir en lengua japonesa, pero en español, la Real Academia define a tal expresión como “brotar con facilidad y abundancia”.

Cuando intento hacer consciente aquellas enseñanzas del maestro no puedo sino reconocer que en Reiki verdaderamente somos Uno. La unidad de la perfección sagrada de la que habla el buda Amida en sus luminosas enseñanzas “silenciosas”.

Tal vez en Reiki Mawashi es donde más se puede apreciar ese gran fluir. Creo que esa práctica que heredamos de nuestros maestros predecesores de la Usui Reiki Ryoho Gakkai es algo precioso.

Creo, en definitiva, que sólo esa práctica hace imprescindible por sí mismo el tomarnos de las manos cada mes en los koryukai. Es como una unidad cuántica con Usui mismo y sus alumnos hace casi 100 años (aun cuando el tiempo sea una ilusión de nuestros sentidos).

Saludos, Alfredo.

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Foto: Hiroshi Doi, su último viaje fuera de Japón (Madrid, 2015).

sábado, 10 de junio de 2017

Reiki, prohibido en los hospitales






Algunas compañeras y compañeros de práctica se han manifestado inquietos porque, parece, que alguien en Europa ha prohibido dar Reiki en hospitales.

Cuando uno lucha contra algo no hace más que darle fuerzas a lo que se supone que quiere rechazar. En todo caso la actitud (de sentido común) podría ser permitirnos beneficiarnos de la ignorancia de los funcionarios que creen ver en esta interdicción algún merito, por así decir.

Reiki no se puede prohibir querido compañero. Sería como que algún ministro diga: prohibido respirar, o prohibido ser feliz.

Usui Reiki Ryoho no nació para los hospitales, sino para algo más que un recinto donde se pretende curar las enfermedades o dolencias físicas.

Usui sensei no daba, por lo que sabemos, Reiki en los hospitales, aunque algún alumno suyo haya llevado esta maravillosa práctica a una clínica como se dice ahora acá en Sudamérica.

Cuando sucedió el terremoto de Kanto, el maestro daba Reiki en las calles, literalmente tirado en el piso  de sitios en ruinas. Él y sus alumnos se pasaban días enteros iluminando un Japón que se creía en tinieblas.

El maestro encendió la única luz capaz de brillar entre los escombros de una ciudad devastada. Más aún, de corazones devastados por el desastre aparente.

Reiki, querido compañero, alcanzó su primer gran resplandor en la calle. Usui sensei y sus alumnos asociados no podían dar Reiki en los hospitales, porque los hospitales también habían quedado en ruinas.

Usui sensei nos dio una maravillosa lección de que no hace falta resistir. Resistir a algo es resistirte a vos mismo porque eso es apego. El apego te hace infeliz, querido hermano.

El ministro que prohibió Reiki en alguna ciudad de Europa te está haciendo un favor, te está marcando el camino de Anshin Ritusmei: pase lo que pase no perderás la paz. La armonía y la sanación no dependen de ningún funcionario, ni de ningún hospital.

Tus pensamientos luminosos harán realidad de que no haga falta dar Reiki en ningún lado, en ningún hospital, sino que vos mismo comprendas que la vibración original no está afuera, sino en tu propio corazón. En tu luminoso corazón. Porque Reiki no es como decía el maestro Cesare Pavese  en la Gran Guerra (“…mi corazón es el país más devastado…”), sino la Gran Luz que vino a alumbrar algo más que un hospital en ruinas.

Saludos, Alfredo.

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Ilustración: Gran terremoto de Kanto, autor desconocido (1926)

martes, 30 de mayo de 2017

Reiju: amorosa ética de una práctica Reiki responsable





¿Reiju es necesario siempre? En Dento Reiki es practicado en la Usui Reiki Ryoho Gakkai en forma continua. Es tan necesario como un vaso de agua fría en una calurosa siesta de verano. Así, desde los tiempos de Usui sensei.

En Gendai Reiki Ho lo hacemos en cada Koryukai con el mismo sentido, responsabilidad y solemnidad que los padres fundadores de nuestra práctica. El Reiju que nos legó Hiroshi Doi sensei recoge la sabiduría de nuestros antecesores.

¿Cuál es la duración del efecto del Reiju? Si eres consciente de cada uno de los Cinco Principios (Gokai) y lo llevas a cabo en tu vida cotidiana, su efecto es muy duradero. Esto es válido también para el shihan. Un shihan que no es capaz de cumplirlo no es responsable de su práctica.

Sin embargo, un shihan no es superior a un practicante, sea éste de nivel shonden, okuden e incluso shinpiden.

El camino del alumno y del maestro es el mismo. No hay diferencias. El alumno precisa de la guía del maestro; y el maestro de la guía de su alumno; esa es la diferencia de que Anshin Ritsumei sea más o menos asequible.

Reiju es un encuentro precioso entre ambos. Es la unidad sagrada en la Gran Luz y la Gran Vida que es Reiki. Por eso mismo tienes que exigir con amoroso respeto a tu maestro que te dé Reiju.

Un maestro responsable es el que se ocupa del seguimiento de tu práctica luego del seminario. Y en  Reiju se condensa el amor y la ética que es capaz de poner de manifiesto en favor de tu práctica. Si eso no ocurre es porque tienes un maestro ausente. Un maestro ausente es tu propia ausencia de la práctica del amor, la armonía y la sanación. Uno es reflejo del otro.

No dejes pasar mucho tiempo en tomar una bendición de Reiju. Habla con tu maestro de ésto. Desconfía del maestro del “toco y me voy”. Esa no es una auténtica práctica Reiki.

Saludos, Alfredo.

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Foto: Reiju de maestros a maestros. Shihanes en la amorosa práctica de Reiju. Encuentro de maestros de Gendai Reiki Ho de Argentina, en Espacio Artes del Qi, bajo la atenta mirada del shihan Walter Bessone. (Gentileza Espacio Artes del Qi - Buenos Aires)

domingo, 21 de mayo de 2017

Cómo llenar de alta vibración los sitios de tu vida cotidiana





El espacio en el que permaneces cuando haces una meditación automáticamente adquiere una vibración alta.

Las enseñanzas de las tradiciones espirituales antiguas así lo refieren. Y en la práctica de Reiki también sucede.

Cuando dos o más practicantes de Reiki, por ejemplo, realizan Hatsurei Ho, el espacio en el que se encuentran comienza a resonar con una vibración alta.

Se dice que los templos erigidos para las prácticas espirituales tienen “almacenados” en su interior y alrededores la memoria de la alta vibración de la dimensión superior.

Los espacios donde desempeñas tu vida diaria como tu casa, tu oficina, taller, laboratorio, etc también llevan un registro de tu energía, de tu vibración cotidiana.

Los sitios en los que te desenvuelves son los escenarios de tu vida. Allí transcurren tus aprendizajes, allí desarrollas la misión para la cual has venido a esta vida. Procura que los espacios donde permaneces tomen de tu energía de alta vibración.

Tus pensamientos (inevitables) son un continuum de energía. Tienes que ser consciente de tal cosa.

Tus prácticas meditativas no terminan al levantarte del cojín donde la realizas. Tus pensamientos están cargados de energía. Y donde van tus pensamientos va tu energía: en la calle, en el automóvil, en la oficina, en el laboratorio, en el aula, etc.

Quienes están cerca tuyo también ponen su energía en escena.

Pero si eres consciente del poder de tus pensamientos podrás llevar la luz a cada sitio donde te muevas. Cuidate, entonces, de lo que piensas. No les asignes el poder de la ilusión de lo efímero. Asígnale, en cambio, el poder de la luz. Permanece alerta a lo que piensas, evita los juicios, y las etiquetas.

¿Cómo puedes saber que llevarás luz por donde vas? Muy simple. Siéntete presente donde te encuentres. Este instante es tan valioso como el que eliges para meditar. No hay jerarquías en los instantes donde transcurre tu vida cotidiana. Todos son igualmente valiosos.  Y si te sientes presente, si tu mente es capaz de advertirlo, tu energía será de alta vibración. Y todo a tu alrededor también.

Sabes, con el sólo ejercicio de saberte presente en el momento que habitas  no necesitarás alarmas, chalecos antibalas, vacunas, ni antibióticos.

“Este instante es la eternidad” decía el gran poeta mexicano Octavio Paz.

Se, entonces, consciente de tu eternidad luminosa (y poderosa) en este momento. Mañana será como ahora, un presente que te empodera de luz.

Saludos, Alfredo.
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Ilustración: Bodhisattva meditando (Japón, 1970 autor desconocido)

viernes, 12 de mayo de 2017

¿Para ser feliz (no) hace falta contraseña?






Es un bajón olvidar tu contraseña o password cuando más lo necesitas, especialmente si es para realizar un trámite urgente desde tu computadora . Suele pasar.

Ahora todo requiere de una contraseña: entrar a tu ordenador, desactivar la alarma de tu casa, o entrar a tu correo electrónico. Es seguridad, dicen.

El santo y seña existe desde la antigüedad. Pronunciar o no la palabra clave podría ser el salvoconducto, o la condena.

En Reiki, sin embargo, las contraseñas no existen. No tenés que acreditar nada, sino dejar que fluya la energía más pura que te puedas imaginar. Tú mismo eres tu propio password: tu naturaleza de luz.

Reiki es la manera más simple  y a la vez profunda de recordar que tu contraseña es la felicidad, el amor y la armonía; pero no como consignas, sino como la evidencia más inexorable de tu propia naturaleza.

Reiki es sintonizar con la luz que traes en tu propia eternidad.

No hace falta recordar tu password, sino ser consciente de que no precisas contraseña para reconocerte en lo que eres, porque ya lo tienes todo. Eso es abundancia!

Saludos, Alfredo.