domingo, 21 de mayo de 2017

Cómo llenar de alta vibración los sitios de tu vida cotidiana





El espacio en el que permaneces cuando haces una meditación automáticamente adquiere una vibración alta.

Las enseñanzas de las tradiciones espirituales antiguas así lo refieren. Y en la práctica de Reiki también sucede.

Cuando dos o más practicantes de Reiki, por ejemplo, realizan Hatsurei Ho, el espacio en el que se encuentran comienza a resonar con una vibración alta.

Se dice que los templos erigidos para las prácticas espirituales tienen “almacenados” en su interior y alrededores la memoria de la alta vibración de la dimensión superior.

Los espacios donde desempeñas tu vida diaria como tu casa, tu oficina, taller, laboratorio, etc también llevan un registro de tu energía, de tu vibración cotidiana.

Los sitios en los que te desenvuelves son los escenarios de tu vida. Allí transcurren tus aprendizajes, allí desarrollas la misión para la cual has venido a esta vida. Procura que los espacios donde permaneces tomen de tu energía de alta vibración.

Tus pensamientos (inevitables) son un continuum de energía. Tienes que ser consciente de tal cosa.

Tus prácticas meditativas no terminan al levantarte del cojín donde la realizas. Tus pensamientos están cargados de energía. Y donde van tus pensamientos va tu energía: en la calle, en el automóvil, en la oficina, en el laboratorio, en el aula, etc.

Quienes están cerca tuyo también ponen su energía en escena.

Pero si eres consciente del poder de tus pensamientos podrás llevar la luz a cada sitio donde te muevas. Cuidate, entonces, de lo que piensas. No les asignes el poder de la ilusión de lo efímero. Asígnale, en cambio, el poder de la luz. Permanece alerta a lo que piensas, evita los juicios, y las etiquetas.

¿Cómo puedes saber que llevarás luz por donde vas? Muy simple. Siéntete presente donde te encuentres. Este instante es tan valioso como el que eliges para meditar. No hay jerarquías en los instantes donde transcurre tu vida cotidiana. Todos son igualmente valiosos.  Y si te sientes presente, si tu mente es capaz de advertirlo, tu energía será de alta vibración. Y todo a tu alrededor también.

Sabes, con el sólo ejercicio de saberte presente en el momento que habitas  no necesitarás alarmas, chalecos antibalas, vacunas, ni antibióticos.

“Este instante es la eternidad” decía el gran poeta mexicano Octavio Paz.

Se, entonces, consciente de tu eternidad luminosa (y poderosa) en este momento. Mañana será como ahora, un presente que te empodera de luz.

Saludos, Alfredo.
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Ilustración: Bodhisattva meditando (Japón, 1970 autor desconocido)

viernes, 12 de mayo de 2017

¿Para ser feliz (no) hace falta contraseña?






Es un bajón olvidar tu contraseña o password cuando más lo necesitas, especialmente si es para realizar un trámite urgente desde tu computadora . Suele pasar.

Ahora todo requiere de una contraseña: entrar a tu ordenador, desactivar la alarma de tu casa, o entrar a tu correo electrónico. Es seguridad, dicen.

El santo y seña existe desde la antigüedad. Pronunciar o no la palabra clave podría ser el salvoconducto, o la condena.

En Reiki, sin embargo, las contraseñas no existen. No tenés que acreditar nada, sino dejar que fluya la energía más pura que te puedas imaginar. Tú mismo eres tu propio password: tu naturaleza de luz.

Reiki es la manera más simple  y a la vez profunda de recordar que tu contraseña es la felicidad, el amor y la armonía; pero no como consignas, sino como la evidencia más inexorable de tu propia naturaleza.

Reiki es sintonizar con la luz que traes en tu propia eternidad.

No hace falta recordar tu password, sino ser consciente de que no precisas contraseña para reconocerte en lo que eres, porque ya lo tienes todo. Eso es abundancia!

Saludos, Alfredo.

miércoles, 19 de abril de 2017

El silencio no es ausencia de ruido





El ruido que escuchas es proporcional al silencio que, en apariencia, dejas de oir.
El silencio que ganas en tu mente podría ser proporcional al ruido que dejas que le gane a la paz de tu mente.
Una mente en paz no es una mente sin ruido, sino una mente que  hace del silencio su estado natural.
El silencio no es ausencia de ruidos.
El ruido es ausencia de silencio.
Este instante es silencio.
El ruido es ausencia de instante. Es un instante vacío de silencio.
El buda Amida suprimió el ruido por luz. La Luz Infinita está en tu Ser de Luz (Ser Superior).
La Luz abarca el silencio. Porque el silencio no es nada fuera de la Luz.
Si buscas el silencio en tu interior hallarás nada. Porque nada hay en la Luz superior al silencio que se disuelve en este instante, que es eterno.

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Hoy al llegar a Cádiz encontré un inesperado Levante.
El Levante molesta a los gaditanos y a los viajeros del Norte que buscan el sol. (Es igual que en la Patagonia).
El viento que llega desde África impide los baños en el Atlántico. Pero empuja a los locales a refugiarse en el amparo interior. Todo en el sur andaluz se torna silencioso. El Levante no debería verse como un zonda inoportuno, sino más bien como una pertinente ocasión para mirar hacia adentro, donde ningún viento interferiría comprender que el estruendoso soplido de las ráfagas se disuelven nada más llegar al umbral de tu silencio.

Saludos desde la luminosa Cádiz, la Patagonia española, Alfredo.

sábado, 1 de abril de 2017

Si regateas luz, tendrás sombra







Recordar lo que el olvido oculta es volver a alumbrar lo que siempre permanece en la luz.

La sanación es como una linterna. La linterna abre paso a la luz en la oscuridad.
Pero si inviertes el cuadro, la luz es todo, la oscuridad casi nada.

El término alambicado es un adjetivo que refiere a lo que es dado con escasez y muy poco a poco. Entonces, para qué economizar desde la escasez cuando puedes ser abundante desde tu propia naturaleza.

Tu condición natural es la abundancia, pero si te observas escaso tal cosa se te devolverá en tu cotidianeidad. Ley de atracción pura.

Vivir tu presente en Reiki es sintonizar tu microcosmos con el macrocosmos, es decir abundancia plena.

 La Gran Luz no regatea.

 Si regateas luz, tendrás sombra.  

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Crédito de la ilustración: Mujer con una tasa de sake (Kitagawa Utamaro - 1803)


domingo, 19 de marzo de 2017

¿Con Reiki, podés ser como Messi?






Gendai Reiki Ho, entre otras cosas, hace simple tu vida, las relaciones en tu entorno, lleva luz a tus asuntos inmediatos: tu familia, la forma en que prepararas la comida, cuando salís de viaje, cuando empezás el día en el aula o la oficina, o cuando tu mascota te saluda a la mañana.

Cada vez que comenzás tu jornada el universo te saluda y, nada más, hace falta que abras tus manos para que te entregue la llave. La llave es tuya: te permite abrir el día con luz para hacer exitosa tu jornada. Es la llave de la armonía, del amor, de la sanación.


Pero, ojo, el éxito no es sentirte sólo como Messi cada vez que hace un gol tras una gambeta. (O sí, a veces). Reiki te permitiría gambetear a tu ego, a la ansiedad. Pero si tenés la fortuna de hacer un gol siempre tenés que volver al presente. Este momento, este preciso instante cuando lees ésto es tu eternidad. Reiki vibra con vos, justo, en este preciso instante.

El maestro Doi te dice que Reiki no es nada difícil, nada misterioso, nada raro. Y sabés, tiene razón. Porque todos los instantes de tu día son propicios para encontrarte. Para reencontrarte. Comprender que no sos especial. No sos raro. No sos difícil. Si vibrás con Reiki hallarás todas las fórmulas del éxito porque todos los acontecimientos de tu vida acontecerán en el momento necesario. Y para eso no hace falta hacer tres goles por partido.

 Hacé clik en la opción “recordar”. Cuando aprietes el botón del mouse de tu ordenador  interno aparecerán dos opciones: ser feliz aquí y ahora, pase lo que pase. O sigo igual que siempre, vibrando,  sin ser consciente que la solución está en mi propio interior.

Vos decidís, eso es libertad.

Saludos, Alfredo.